“Es necesario una reforma en el sistema educativo para adaptarse a las necesidades del siglo XXI”
10 AGO 09
Florencio Vicente Castro, catedrático de Psicología de la Universidad de Extremadura considera que se enseñan muchos conocimientos que “no sirven para nada” y que provocan las desmotivación del alumno
Florencio Vicente Castro, catedrático de Psicología de la Universidad de Extremadura, consideró necesaria una reforma en el sistema educativo para adaptarse a las nuevas necesidades del siglo XXI, motivadas por las nuevas tecnologías.
Según explicó, el desarrollo de las nuevas tecnologías, como Internet, ha provocado que los conocimientos de los jóvenes hayan cambiado “muchísimo y muy rápido” y que este sector demande nuevas enseñanzas que tengan una mayor aplicación y practicidad para su futuro.
Castro apuntó que los jóvenes son conscientes de que muchos conocimientos que les enseñan en los institutos “no les sirven para nada”, lo que provoca que se desmotiven y les produce una “sensación de vacío”.
Por este motivo, consideró necesaria una actualización del sistema educativo acorde con los valores del siglo XXI. “Probablemente estamos enseñando cosas que les sirven de poco. Esto provoca una desmotivación en el alumno, que le lleva a un tipo de conducta disruptiva”.
“Estamos con unas necesidades del siglo XXI, con profesorados formados en el siglo XX y educando con un sistema escolar del siglo XIX”, sentenció.
Castro impartió hoy la ponencia ‘El por qué de la mediación’, enmarcada dentro del Curso ‘Mediación escolar’, que analizará durante esta semana la situación de los jóvenes, el profesorado y las familias en torno a la educación y las estrategias de intervención ante conflictos.
Este experto defiende que la actual juventud “no es peor que la de otras generaciones”. “Desde siempre la juventud ha tenido la necesidad de independizarse de las generaciones adultas para tomar conciencia de sí misma”
En este sentido, apuntó que la forma de auto afianzarse es rechazar la dependencia, “por eso crea ese sistema de ruptura que se manifiesta en una disonancia con los valores de la generación anterior” pero, al final, se retorna a esa situación de equilibrio.
La mediación familiar
Por otro lado, Vicente Castro señaló la paradoja que se produce por el descrédito que los padres confieren a los docentes ante un conflicto alumno-maestro, al posicionarse siempre de parte de sus hijos, y la alta carga de responsabilidad que se le concede a los centros escolares en la educación de la juventud.
En este sentido, destacó que en caso de conflicto, “los padres siempre se posicionan de parte de los hijos y culpabilizan al docente, en lugar de posicionarse de parte del principio de autoridad”, lo que provoca que el profesorado “pierda su seguridad”.
Así, subrayó que los docentes no reciben la autoridad necesaria y, sin embargo, existe una “especie de delegación general” de la educación hacia los maestros.
Además, explicó que siempre han respetado las decisiones de sus padres y de los docentes y en la actualidad son los padres los que “continuamente dicen sí a todas las demandas de sus hijos”.
FOTO: Florencio Vicente Castro, catedrático de Psicología de la Educación de la Universidad de Extremadura