Desde enero a diciembre de 2009 el Aula de Patrimonio de la Universidad de Cantabria ha dedicado una parte importante de su actividad a la promoción de las principales joyas de la región
La pieza del mes ha sido el ciclo que se ha venido desarrollando durante todo el año pasado por el Aula de Patrimonio de la Universidad de Cantabria. Se trata de una actividad con un claro objetivo: divulgar el patrimonio artístico e histórico de la región. Con este motivo, cada mes se ha venido mostrando algunas de las obras más emblemáticas de las que ahora, en EL GALLO, hacemos una retrospectiva.
El mes de enero estuvo dedicado a divulgar el valor artístico del Retablo de la Virgen de Belén de la Iglesia de Santa María de la Asunción de Laredo. Las imágenes constituyen una de las mejores muestras de escultura policromada gótica que se conservan en Cantabria. Son de estilo flamenco y proceden de un retablo gótico del siglo XV, que en sus orígenes fue un tríptico ocupado en su zona central por la imagen de la Virgen de Belén. En la actualidad este grupo escultórico está enmarcado por una estructura barroca de finales del XVII.
Murales de Valdeolea
Las pinturas murales de Valdeolea fueron la pieza del mes de febrero. Estas obras se encuentran en las Iglesias de Santa Olalla (La Loma), Santa María (Las Henestrosas) y San Juan Bautista (Mata de Hoz). Estas pinturas fueron realizadas a finales del Gótico, hacia 1485, y guardan grandes semejanzas con otras del entorno palentino, lo que puede explicarse porque la comarca de Valdeolea perteneció al obispado de Palencia hasta 1956, circunstancia que favoreció los contactos artísticos entre ambas zonas.
Estas obras muestran todo un repertorio iconográfico de escenas de Cristo y de la Virgen que, más que una función estética, cumplen una didáctica ya que este tipo de murales eran realizados con el objetivo de hacer llegar a los fieles ciertos pasajes de la Biblia.
Para entrar en la primavera, el Aula de Patrimonio eligió como pieza del mes de marzo la Pátera de Otañes, un documento iconográfico relacionado con las aguas salutíferas más importante de cuantos han aparecido en la Península que le ha hecho merecedor de ser declarado como Bien de Interés Cultural -la pieza ostenta este título desde el año 2000-. Su forma es simple, de base plana y paredes curvas de escasa altura. Está realizada en plata con algunos elementos recubiertos de oro. El anverso se decora con seis escenas en bajorrelieve relacionadas con la Salus Umeritana. Actualmente, la pieza es propiedad de la familia Torre de Otañes y está custodiada por la caja fuerte de una entidad bancaria en Bilbao.
En abril, el Aula de Patrimonio eligió como pieza del mes a las Esculturas Orantes de los Acebedo que se encuentra en el Palacio de los Hornillos -enclave conocido por el rodaje de la película Los Otros de Alejandro Amenábar-. Se trata de dos esculturas funerarias que representan a los hermanos Acebedo, Juan Bautista y Fernando. Ambos permanecen en actitud orante y junto a ellos símbolos de los cargos eclesiásticos que ostentaban. Estas esculturas son obra de Gabriel Pinedo uno de los principales representantes del romanismo soriano.
Época protohistórica
El Caldero de Cabárceno fue la pieza del mes de mayo. Esta obra se halló en las excavaciones arqueológicas en el macizo de Peña Cabarga y pertenece a los fondos del Museo Regional de Prehistoria y Arqueología. Este caldero es una de las piezas más emblemáticas de la época protohistórica de Cantabria. Su cronología se ha fijado en torno al 900-650 A.C., un momento en el que la metalurgia implicaba conocimientos sobre nuevos procesos de fundición y manufactura de los instrumentos, de modo que las aleaciones de cobre y estaño dejaron paso a finales de la Edad del Bronce a aleaciones ternarias, caracterizadas por una importante presencia del plomo.
El Sepulcro de San Antonio del Corro nos adentraba en pleno ecuador de 2009. Esta obra se encuentra en la Iglesia de Santa María de los Ángeles de San Vicente de la Barquera y se trata de uno de los mejores ejemplos de la escultura renacentista en España. Fue realizado en 1564 por el escultor castellano afincado en Sevilla Juan Bautista Vázquez “el Viejo”, discípulo de Berruguete.
El mes de julio estuvo dedicado a la Capilla-panteón del Palacio Sobrellano de Comillas, una obra de uno de los indianos más conocidos de Cantabria. Se trata de una catedral a pequeña escala una de sola nave rematada por una cabecera poligonal en torno a la que se forma un deambulatorio que alberga los monumentos funerarios de los Comillas. En los diseños de estos panteones y del resto de la obra mueble del edificio intervinieron algunos de los más prestigiosos artistas modernistas del momento. Entre ellos, cabe destacar el diseño de los bancos, de los reclinatorios y de un sitial que son obra de Gaudí.
Tabernáculo
El Tabernáculo del Lignum Crucis del monasterio de Santo Toribio de Liébana daba paso al verano. El tabernáculo, de dos cuerpos de configuración octogonal rematados por una cúpula, se encuentra en el presbiterio de la capilla. La iconografía de esta obra está vinculada con el tema de Cristo y la Pasión que impera en toda la capilla. El tabernáculo fue diseñado por Fray Pedro Martínez de Cardeña, arquitecto benedictino de origen burgalés, considerado uno de los maestros más importantes del primer tercio del siglo XVIII en Castilla.
En septiembre, el Aula de Patrimonio eligió como pieza del mes los relicarios de San Emeterio y San Celedonio que se encuentran en la Iglesia del Cristo de Santander, una muestra más para honrar a los Santos Mártires en su efeméride. Ambas obras constan de dos partes: el busto, propiamente dicho, y la caja que contiene las reliquias de los santos (unas calaveras), custodiada en el interior del busto.
El Retablo mayor de la iglesia de San Miguel de Rozas de Soba fue la pieza del mes de octubre. Es una de las piezas de arte mueble más señeras de este valle y de toda Cantabria. El Retablo es una obra renacentista con catorce tablas pictóricas que evidencia la introducción del “rafaelismo” en la región.
El óleo Comida en Familia de la artista María Blanchard fue la protagonista del mes de Noviembre. Esta obra se encuentra en el Museo de Bellas Artes de Santander y se enmarca dentro de la última etapa de la prolífica trayectoria de la artista. Concretamente, a la denominada etapa postcubista.
Para cerrar el año, el Aula de Patrimonio de la UC eligió como pieza del mes de diciembre la obra de San Miguel Arcángel, una de las mejores pinturas que se conservan en el Museo de Bellas Artes de Santander. Se trata de un óleo sobre lienzo en el que se representa a San Miguel, elpríncipe de los ángeles que expulsó a Lucifer del cielo.
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