En una excelente película, premiada, valorada en una justa medida de cine didáctico, “Evil” distribuye sus conceptos narrativos de forma intensa, donde su peso específico recae en su forma de exponer otras realidades en el ámbito docente y su posterior recorrido.
Se presenta como una autobiografía dónde se narra la vida de un chico de 16 años, con una vida rodeada de enfrentamientos físicos, emocionales, en el terreno familiar, afectivo, rebeldía, todo en un escenario cerrado bajo el prisma de la rehabilitación en un centro nacido para hostigar.
Bajo estas premisas de cine para adolescentes, se esconde un verdadero tratado dramático del ser solitario, de la incomprensión en unos estamentos carentes de dogmatismos fáciles y sin embargo, repletos de “verdades”, carente de falsas moralidades.
Así se presenta un film necesario de ver, analizar, a niveles cinematográficos sobresalientes. Filmada, contada, con una creencia de cine liberador, sus secuencias transforman por momentos su lenguaje, su capacidad visual, todo un reto creado para aprender y sentir.
Javier Collantes